jueves, 7 de enero de 2010

¿Cómo entender el liderazgo en la escuela?

Está claro que el docente debe ser un líder en su aula. La autoridad de líder pedagógico proviene de los estudiantes con los cuales interactúa y con quienes comparte su posición, normas y valores; es, por tanto una autoridad moral.

El liderazgo es esencialmente la capacidad de conformar las actitudes y el comportamiento de otros, es un ejercicio de poder sobre una persona o un grupo, hacia el logro de unos objetivos, dentro de un proceso y de un marco situacional cambiante. Por lo tanto, el liderazgo implica dirigir e influir a los miembros de un grupo para que realicen tareas fundamentales. Para conseguir esto, lo primero que debe tener un docente líder para sus alumnos/as es una alta expectativa en ellos/as, en sus talentos y aptitudes, en creer que pueden alcanzar grandes logros. Un docente líder es aquel que se compromete profesionalmente y busca utilizar todos los recursos que le permitan alcanzar la meta colectiva e individual de los/as alumnos/as a su cargo.

Hay que tener en cuenta que el tipo de liderazgo aplicado en el aula depende de situaciones y características especiales del grupo, así como de la personalidad del líder. En razón a esto, no es recomendable la aplicación rígida y permanente de un estilo de liderazgo a lo largo de toda la existencia del grupo sino que es preferible adaptar el mismo a las demandas de la personalidad, la estructura del grupo, tarea, situación y tamaño del mismo.

Es relevante mencionar también que al optar por un estilo de liderazgo optamos por un estilo de sociedad, por un tipo de futuro ciudadano, por una forma futura de decidir y solucionar los problemas, por una forma de cambio, por el compromiso y solidaridad. Por ello, la función del docente como líder es mucho más trascendental que la de cualquier otro líder organizacional.

En resumen, la actitud positiva del docente líder actuará como un poderoso factor de motivación en sus alumnos/as, ya que provocará en ellos/as actitudes positivas hacia su persona y hacia el trabajo escolar. Consecuentemente, contribuirá a establecer relaciones interpersonales abiertas y positivas basadas en la consecución de éxitos y objetivos comunes.

Habría que preguntarse... ¿Es fácil ser un buen líder?

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